Al menos una vez al día

 

Si alguien me hubiera dicho hace 5 meses lo que iba a estar pasando en mi vida en este momento, no lo hubiera creído. Estoy seguro de que esto nos pasa a todos en casi todo momento, no es algo extraño el sorprendernos a cada paso que damos, y a donde nos lleva cada decisión que tomamos. Lo impresionante es lo importante que pueden llegar a ser las pequeñas decisiones, en momentos "insignificantes", que muchas veces nos cambian la vida, la perspectiva, los planes. Bien lo dicen, si quieres hacer reír a Dios, cuéntale tus planes; puede sonar temible, pues si planeamos es porque queremos llegar a algún lugar, pero afortunadamente o desafortunadamente la vida no funciona así, y en un momento tu plan se deshace y sigues otro rumbo. Comprar un refri, un viaje, un concierto pueden darle un giro de 180° a tu vida. 

Es común pensar en el destino o la ausencia del mismo, si todo lo que nos pasa se supone que debe pasarnos, o nosotros creamos lo que nos pasa con cada decisión que tomamos. Y la verdad es que no tengo idea de si el destino existe o no, pero a final de cuentas no importa, lo importante es disfrutar de cada momento que se nos da de vida. La felicidad no está en la meta, sino en el recorrido.

Si es verdad que el tiempo no existe y lo único que hay es el ahora, que el pasado y el futuro son condiciones humanas y del lenguaje, que inventamos con el fin de tratar de entender un poco más lo que nos pasa en el aquí y ahora,  que es lo único que existe, entonces no queda más que vivir un día a la vez y tratar de disfrutar el amanecer al menos una vez al día. 

upload.jpeg